7 CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS EXITOSAS

Nadie llega a ser millonario por casualidad y nadie construye un imperio al azar. Aquellas personas, quienes logran maravillosas hazañas, tienen todos algo en común, que no es la suerte o la herencia familiar. Al contrario, poseen varios dones especiales que los convierten en personas excepcionales, que los hace capaces de transformar el mundo y crear a partir de lo que ellos quieren.

¿No sería genial llegar a convertir eso que tanto deseas en realidad?

Pues estos personajes lo lograron y lo maravilloso es que aquellos dones especiales que ellos poseen, todos los podemos tener. Es cuestión de actitud y disciplina, entre otros. Aquí te contamos cuáles son esas 7 características principales que necesitamos para alcanzar el éxito y empecemos a trabajar en ellas.

1. TENER OBJETIVOS CLAROS

A veces los objetivos no los tenemos claros, no sabemos realmente que queremos ni hacia dónde queremos ir y es perfectamente normal, lo que no es normal es persistir en no tener un rumbo. Los caminos son muchos, algunos con destinos lejanos y sorprendentes, y otros son cercanos y sencillos, sin embargo lo importante es marcarse un objetivo y crear un plan de acción.

El periodista Napoleón Hill descubrió, a partir de analizar la vida moral y empresarial de cientos o miles de emprendedores exitosos, que no importa cuál sea el camino que elijas o las estrategias que implementes, lo importante es tener objetivos claros. Los logros siempre vienen de la mano de las metas. El propósito y el plan pueden ser modificados de vez en cuando  pero siempre tienen que estar presentes.

Cuando existe un plan estructurado detrás de una meta clara, puedes trabajar apasionadamente e incansablemente persiguiendo aquello que marcaste en tu destino. Si no existe esa marca en el horizonte, no sabrás hacia donde tienes que ir.

2. SER PERSISTENTE

Siempre hemos escuchado acerca de la persistencia y de cómo los hombres más exitosos se han destacado por esta maravillosa cualidad. Y es cierto, esta característica marca la diferencia en la vida de una persona ordinaria a una persona excepcional.

Se conoce como persistencia a la constancia en el intento o ejecución de alguna acción hasta que se consigue resolverla. Esta definición aunque sencilla, parece que envuelve todo un conjunto de cualidades que definen un carácter que no se rinde frente a diversas situaciones. Es este carácter el que permite solucionar problemas o encontrar soluciones, y a partir de ahí las posibilidades se multiplican.

3. SER DECIDIDO

Las decisiones las toman las personas seguras. Se pueden decidir desde pequeñas situaciones hasta grandes problemas y aun así hay que decidirse. No basta con tener buenas ideas o tener grandes conocimientos, siempre es necesario tomar acción de las ideas. Así mismo hay opciones, a veces hay pocas o hay innumerables pero si no se escoge alguna, es cómo si no existiera ninguna.

Escoger y tomar acción son dos grandes manifestaciones que llevan a tomar decisiones sobre planes o situaciones presentes, sin embargo es un acto difícil de completar cuando no existe seguridad en sí mismo o seguridad en otras personas. No obstante, la seguridad se refuerza con conocimientos, estudios, experiencia y planeación.

Consecuentemente, si se refuerza la seguridad para llevar a cabo alguna acción, se llega a un punto donde se puede estar convencido de lo qué se hace y cómo se hace, de tal manera que tomar la decisión de empezar o escoger qué camino tomar es muy sencillo.

4. TENER UNA AUTOESTIMA SANA

La autoestima se relaciona con la percepción y el aprecio que una persona tiene de sí misma, que en ocasiones puede ser extremadamente positiva, o por el contrario muy negativa. Cuando se habla de poseer una autoestima sana para llegar a ser exitoso, se está hablando de esa valoración que se da a sí mismo a la hora de hacer planes, actividades y concretar planes futuros.

Esta característica es netamente mental, establecida por el ser mismo y por otras personas, lo cual nos convierte en blanco de críticas o adulaciones que nos alimentan o nos destruyen. Por tal razón ésta tiene que llegar a ser equilibrada, con un concepto positivo de sí mismo a la hora de tomar decisiones, pero a su vez tiene que dar paso a aceptar errores y ser capaz de ver las situaciones que no resultan positivas en los planes establecidos.

Para muchos emprendedores es una tarea de aprender en el día a día, aceptando sus defectos y trabajando en ellos. Hay quienes dicen que la autoestima se levanta cuando algo nos sale bien, y otros dicen que hay que levantar la autoestima para que las cosas salgan bien. Este es un discurso que le concierne a cada quien, pero que si es importante que trabajemos si vemos que nos encontramos en alguno de los dos extremos.

5. SER ARRIESGADO

Hay situaciones en las que no se permite la planeación o no se poseen las herramientas para fortalecer la confianza en la toma de una decisión. No obstante, el miedo a fallar en algún resultado des estimula el hecho de asumir riesgos para obtener alguna ganancia. Y en muchas cuestiones empresariales o financieras se tienen que asumir riesgos, que no siempre se pueden planificar y cuantificar, para obtener resultados.

Es por esta razón, que hay quienes son capaces de poner sobre la mesa lo que necesitan arriesgar con tal de ganar sin muchas ataduras materiales. Y definitivamente sí, las personas de éxito salen de su zona de confort con el objetivo de alcanzar ciertas metas que dentro de sus límites no alcanzarían. Consecuentemente, las personas de éxito tienen en común este detalle en su personalidad y se distinguen por tomar riesgos.

6. SER UN BUEN COMUNICADOR

Las palabras son la manifestación de las ideas. El buen comunicador no solamente sabe expresar ideas o dar órdenes, el buen comunicador lleva correctamente el mensaje hacía quienes lo quiere transmitir, lo cual es fundamental a la hora de negociar, atraer clientes, convencer a los socios o expandir el negocio.

Las propuestas, los resultados, el análisis y los discursos llegan a buen puerto a través de una buena comunicación, por lo tanto si te consideras un buen comunicador y esta habilidad te ha permitido obtener algunos logros, como un ascenso, o cerrar una venta, o dar un buen discurso, te invito a que comentes tu experiencia.

Para quienes no son buenos comunicadores, la buena noticia es que esta habilidad se puede aprender mediante diferentes técnicas que pretenden mejorar la comunicación. Algunas de éstas son: estructurar los discursos, no hacer juicios, enfocarse en las preferencias del auditor, mejorar la capacidad de concentración en las palabras que se están relatando, entre otros.

7. SER RESILIENTE

No existe ser humano que no tenga problemas, todos en algún momento enfrentan situaciones de tensión, preocupación ante situaciones extremas o de estrés emocional; y ante esto, es claro que no queda más que sobre ponerse, buscar la solución y seguir adelante. Pese a la sobre vivencia innata que todos poseemos, existen personas que fácilmente permiten que los problemas los consuman.

Contrario a lo anterior, la resiliencia es aquella forma de actuar que permite a una persona recuperarse y hacer frente a la adversidad por más dura que parezca. Esta conducta de fortaleza es una cualidad en común que tienen las personas exitosas y conlleva ciertos comportamientos muy admirables. Algunos de éstos son: * Son personas que son muy conscientes de la realidad y de sus capacidades para hacer las cosas; * No se dejan llevar por sus impulsos tan fácilmente y analizan antes de actuar; * Se preocupan por detectar las causas de las dificultades; entre otros.

Esta actitud se puede aprender y mejorar con diferentes ejercicios que proponen los expertos, sin embargo el más importante es empezar encontrando los defectos que queremos cambiar para mejorar nuestros proyectos y planes de vida.

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