¿CÓMO TENER INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LOS NEGOCIOS?

Una situación en la que nos encontramos a la hora de poseer un negocio o encontrarnos en un alto rango a nivel laboral, es la de sentirnos con una presión mayor por poseer más responsabilidades con personas, tareas y decisiones. Se reduce el tiempo de acción para administrar y delegar todas las tareas, además de que aumentan las emociones para manejar las diferentes situaciones del entorno laboral y personal. Es por esto, que aparece la necesidad de aprender a manejar las emociones de manera conveniente, con el objetivo de encontrar un equilibrio en los negocios y de allí que aparece el término de “inteligencia emocional”.

Este texto pretende destacar y analizar las acciones fundamentales para lograr controlar los propios sentimientos y percibir mejor los de los demás, con el firme propósito de aportar a los empresarios, emprendedores y empleados una ayuda que fortalezca el carácter y el equilibrio emocional para lograr una vida más armónica en este campo. Por eso destacamos algunas tareas y acciones encaminadas a lograr este objetivo de gran importancia, enfatizando en qué es un trabajo personal que requiere disciplina y convicción.

Adicionalmente, se presenta un autor destacado en la exposición de algunos de estos análisis, quien se ha hecho famoso gracias a la importancia que le da a ciertos comportamientos humanos, que aseguran liberarse de las complicaciones y de todo el peso negativo en las relaciones interpersonales.

1. Encuentra tus defectos y cualidades

Has una lista de todas aquellas cosas que sabes que haces bien y que le aportan a tu trabajo y a las personas que se encuentran en él. Es decir, cuando reconoces qué actitudes y comportamientos tuyos permiten que el trabajo se desenvuelva mejor, puedes tener más seguridad en tus decisiones, además de impartir el ejemplo y la enseñanza a tus compañeros, aliados o personas a cargo.

En cuanto a las actitudes negativas, no parece una tarea fácil de lograr, puesto que no es tan sencillo reconocer que tenemos defectos, sobre todo si uno de ellos es ser egocéntrico. Por lo tanto se requiere de mucho cuidado a la hora de examinarse a sí mismo y verificar qué comportamientos son los que no permiten que se lleven a cabo las acciones satisfactoriamente. Posteriormente, es necesario que trabajes en cambiar o mejorar estos aspectos negativos y darle luz a tus responsabilidades.

Para que tengas una idea de algunos defectos que pueden intervenir en que tu trabajo se realice de la mejor manera, aquí tienes algunos como son el querer controlar cada situación o detalle que sucede en tu entorno, sobre todo a las personas que están a tu cargo.

Otro defecto clave en los negocios es el de sobrevalorar la magnitud del problema, exagerar o extremar la situación, así como el de ser autoritario sin justificación y actuar de manera injusta frente al trato con los demás.

2. Establece prioridades

Todas las responsabilidades, las decisiones y las situaciones adversas conllevan a que la persona se sienta confundida y reaccione con episodios de estrés, ansiedad, cansancio o fatiga, por lo tanto es de vital importancia aprender a equilibrar emociones para que exista una armonía en las acciones y en la toma de decisiones a nivel laboral y familiar. Para esto, es necesario hacer una lista con las múltiples tareas y establecer prioridades por tiempos de entrega, nivel de importancia y tamaño de la actividad. Establece horarios coherentes y estrictos de acuerdo a las situaciones más favorables para llevar a cabo todos los objetivos.

Cuando hablamos de establecer prioridades, nos referimos a distinguir lo importante de lo urgente, donde “lo importante” tiene más peso, pues está encaminado a alcanzar tus propósitos y es necesaria de llevar a cabo. Entonces pregúntate ¿Esta actividad o tarea me conduce a alcanzar mi propósito?, si es así, dedícate con mayor prelación y motivación a realizar estas labores, que te satisfacen más.

3. Ir paso a paso.

Es evidente que hay individuos que poseen un mayor control emocional que los evidencia como personas más neutrales a la hora de afrontar problemas. Ésto, claramente les permite mantener mejores relaciones interpersonales y comerciales, sin embargo no es una tarea sencilla la de mantener un equilibrio emocional que compagine con los inconvenientes en los negocios, las decisiones emocionales, el carácter fuerte para dirigir un equipo y las situaciones personales.

Un movimiento fundamental es el de dejarse llevar por “el paso a paso”, sin entrar en pánico ni dejarse agobiar por la cantidad. En el paso anterior, ya estableciste prioridades en cuanto a la diversidad de tareas que realizar, ahora cada una de ellas debe ser realizada en su totalidad, yendo por el principio sin saltarse o afanarse por los siguientes pasos, por el contrario hay que enfocarse en el orden y en cada detalle, sin perder el foco para que cada uno resulte de la mejor manera.

4. Tener objetivos personales

Cuando tu cabeza todo el tiempo se encuentra en el trabajo y no toma un respiro, se satura de información, situaciones negativas y emociones frías. Sin embargo, cuando dedicas tiempo para tu familia y para ti mismo, pero no tienes objetivos o metas personales que te motiven a utilizar el tiempo de manera personal, tiendes a darle poco valor y vas a querer utilizarlo en actividades laborales. Propón retos deportivos con tus hijos y tu esposo (a) o con hermanos y padres, de manera que sea una prioridad tu tiempo personal, en el que obtendrás satisfacción emocional para inyectar energía a tu trabajo.

Adicionalmente, éste tipo de actividades personales y familiares conllevan a tener una autoestima sana y alimentan la paciencia, lo cual equilibra las emociones y las necesidades individuales y encamina a alcanzar el éxito profesional con mayor estabilidad y rapidez.

DOS CONSEJOS DE PESO

En el libro “Los cuatro acuerdos” del doctor Miguel Ruíz, se nos presentan algunas acciones que pretenden liberarnos de ciertas cargas emocionales que nos amarran de manera constante, como consecuencia de realizar algunos comportamientos inconscientes en nuestro diario vivir. Aquí destacamos dos acciones fundamentales que se encaminan a conseguir una inteligencia emocional más desarrollada.

El primero es el hecho de “NO tomarse nada personalmente”, pues es muy común que nos sintamos atacados u ofendidos cada vez que alguien dice algo negativo a nivel general o a nuestro nombre, aunque no sea cierto. Y la verdad es que, aunque sea cierto y sea ofensivo, no tenemos por qué estar de acuerdo con aquello que nos lanzan, si nosotros nos encontramos seguros de quienes somos y de lo que hacemos. Es decir, la sentencia o juicio que nos hayan hecho con palabras mal intencionadas, proviene únicamente del odio y malestar de quien lo pronunció, y de la misma manera afecta únicamente a quien acepta y adopta esos sentimientos.

El segundo consejo es la acción de “NO hacer suposiciones”, pues esta situación que parece muy normal en nuestra cotidianidad, se encuentra muy arraigada al hecho de crear sentimientos y emociones que no están fundamentados en nada en concreto, por el contrario tienden a crear en nuestra mente, situaciones que no han existido y que generan malestar, desgaste emocional y carga de estrés.

Si quieres saber más acerca de “Los cuatro acuerdos” escrito por el Dr. Miguel Ruíz, puedes leer la reseña en los recomendados por oportunidades por Negocios.

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